En la madrugada del pasado 3 de enero las fuerzas especiales estadounidenses consiguieron capturar vivo al dictador de Venezuela Nicolás Maduro. No solo pudieron capturar al sucesor de Chávez, también bombardearon diferentes puntos de interés en Venezuela.
La operación llamada Determinación Absoluta tenía como objetivo capturar a Maduro y a su esposa Celia Flores. El día que se eligió tenía un clima favorable para un ataque sorpresa por parte de la armada de Estados Unidos. Fue preparada por la DEA (Administración de Control de Drogas), la CIA (Agencia Central de Inteligencia), y el gobierno de EEUU. A las 23:46 alrededor de 150 aeronaves desplegaron desde diferentes bases militares repartidas por el continente americano con objetivo en puertos de la armada venezolana, bases aéreas, y fuertes repartidos por Venezuela. Algunos sitios bombardeados por los helicópteros, bombarderos, y drones americanos fueron: la base aérea La Carlota, el puerto de la Guaira, el fuerte Tiuna, el aeropuerto Higuerote, y la tumba de Chávez.
La captura de Maduro pareció la escena de una película, bombarderos despejando el paso a los helicópteros principales que llevaban en su interior unos agentes del Delta Force. Cuando las fuerzas especiales irrumpieron en la residencia de Maduro abatieron a 32 militares cubanos que tenía Maduro como guardaespaldas. Al llegar al dormitorio, Maduro y su esposa estaban a punto de entrar a su búnker, pero los Delta Force les interceptaron antes. Donald Trump afirmo que, aunque se hubiesen escondido en el búnker, las fuerzas especiales podían haber abierto la puerta blindada con sus sopletes. A continuación de su captura, fue escoltado a los helicópteros y fue llevado al USS Iwo Jima. Ahora se encuentra en una cárcel en Brooklyn en custiodia de la DEA y el gobierno de Estados Unidos.

